Existe una fábula popular que narra la historia de un monarca demasiado afecto a los vestuarios suntuosos. Un día escuchó a dos hombres, de apellido Farabutto, hablar acerca de una maravillosa tela muy fina y delicada, que convertirían en una prenda que solo vería quien fuera inteligente e idóneo para su cargo. En cambio, los estúpidos y los ineptos no podrían verla.
El rey encargó inmediatamente a los sastres la confección de un guardarropas entero fabricado con esta maravillosa tela, y dio carta blanca para nutrirla con adornos de oro, perlas, hilos de plata y pieles.
Nervioso ante la posibilidad de no ser digno de su cargo, el monarca envió dos hombres de su máxima confianza a supervisar el trabajo de los sastres. Los cortesanos no pudieron ver la prenda, y nerviosos por disimular su supuesta estupidez, comenzaron a alabarla.
Todos esperaban el desfile real para saber cuan estúpido o inepto era su vecino. Mientras tanto, los sastres, que no eran tales sino estafadores y mentirosos, cargaban en cofres todo cuanto el monarca les entregaba para la confección de sus trajes.
Finalmente, el día del desfile, el rey salió y mientras sus súbditos murmuraban halagos rápidamente para evitar demostrar su estupidez, un niño dijo con sorna:
-el Rey está desnudo!-
El murmullo de halagos y alabanzas fué trocándose por risas y señalamientos.
Desnudo y estafado, con los picaros sastres rebozantes de dinero malhabido a kilómetros de allí; el monarca aprendió, de mala manera, que gobernar no es simplemente trajes espectaculares y obsecuencia debida, y su reino prosperó.
Hoy, quien navegue por redes sociales puede encontrar sin hacer demasiado
esfuerzo una serie de videos de carácter “didáctico” acerca del debate
Populismo vs Libertarianismo. Estos videos, presentados por una chica joven y medianamente bonita de origen guatemalteco
están diseminados por Facebook, Youtube y Twitter bajo nuevos nombres como “El kirchnerismo explicado en 3 minutos”, o “¡Tienes que verlo! El magistral discurso de Gloria Álvarez que revoluciona las redes sociales”.
A grandes rasgos, la exposición propone
que las democracias sudamericanas son o bien falsos sistemas democráticos o dictaduras enmascaradas. El giro populista que han dado a sus políticas
económicas no debe suponerse como una liberación del pueblo o el bienestar de los
ciudadanos, sino como todo lo contrario. Invertir en la sociedad es en
realidad, comprarla.
Distinto en la práctica privada, las oportunidades para
acceder a la salud, educación y cultura son equitativamente repartidas entre
los individuos demandantes y la oferta real.
Establece así, una división
entre ciudadanos merecedores (laboriosos, esforzados) y ciudadanos no
merecedores (quienes gozan de las universalizaciones públicas de salud,
educación y acceso al consumo).
Quienes no se han
ganado justamente sus derechos son amplias mayorías, que son pobres a pesar de
que les dan dinero todo el tiempo, puesto que al parecer si te dan dinero o
cosas sin contraprestación, te volvés un ignorante. Y precisamente lo que
ignorás, es que le estás costando plata y esfuerzo a alguien más.
Así, la presión sobre las minorías que alimentan al Estado populista que luego
genera prebendas para perpetuarse en el poder a través del voto de las mayorías
y continuar este sistema perverso, aumenta cada vez más. De hecho es condición
sine qua non para funcionar.
El populismo genera odio (sic) del pueblo hacia
el “anti pueblo” (ciudadanos que no apoyan al partido en el poder).
Las
figuras de gobierno generan un culto a la personalidad, bombardean de
propaganda a los ciudadanos, intervienen las escuelas, los lugares culturales y los espacios públicos son invadidos con su distintivo. El populismo genera
ignorancia a través de propaganda y distribución irresponsable de dinero para
generar una rueda de corrupción que vacía las instituciones como un cáncer, para así vestir una dictadura de República.
La imposibilidad de ganarles en elecciones democráticas se debe tanto al fraude
como a la compra de votos a través de medidas populistas de mejoras en la vida
de las capas desfavorecidas. Incluso si al sentido común es un tanto contradictorio
hacer fraude si ya contás con la simpatía de la mayoría cooptada a través de
una red de dependencia cultural y económica montada en el miedo y la prebenda.
La minoría opositora sufre persecusiones, se la excluye del debate social y es
señalada como irracional y portadora de odio de clase. Ciudadanos críticos
sienten miedo de expresar sus diferencias pues seguramente serán castigados con
el rechazo de la opinión pública, de sus pares, o incluso su familia. El
sistema perverso de negación es iniciado por la propaganda del gobierno
populista pero abonado por ciudadanos oprimidos por el miedo a expresarse o
fanáticos incapaces de ver la realidad.
Lo que reedita la muchacha de Guatemala en versión Youtuber
no es más que el viejo cuento, ahora aggiornado a los tiempos sociales
corrientes, de “Las Ropas Nuevas del
Emperador” combinado con el trillado y malinterpretado Dictum de Acton: “el poder corrompe y el poder absoluto
corrompe absolutamente”.
Un análisis a priori indica que su target de público son sujetos de clase media, que
sospechan de los movimientos de mayorías y además suelan tener consumos
culturales diversificados e internacionales. Mayoritariamente urbanos,
mayoritariamente blancos, mayoritariamente liberales o tributarios de la
filosofía liberal, aunque no necesariamente del liberalismo económico ni
financiero. Se hace abuso de
la confusión de los términos a fin de hacer coincidir ambos conceptos hasta que
no puedan diferenciarse. Se busca hablarle a un “White Collar”
latinoamericano para abonar su desconfianza en las políticas de redistribución
del ingreso y promoción del empleo, a partir del pregón del esfuerzo individual
y pocos impuestos para estimular negocios y el derrame socioeconómico.
Se busca
exhortarlo a que banque candidatos que representen al ciudadano promedio como
él, desconfiado del “capitalismo de amigos”, un candidato que busca las
libertades individuales y la transparencia, que no repite viejos discursos de
izquierdas o derechas…que busca la unión de la sociedad, hoy impedida por
el miedo.
¿Llama la atención que el Magistral Discurso Revolucionador
esté promocionado por el canal de Youtube “Dólar Today”?
Claro que no.
Más a mi favor, el público al que le habla e intenta convencer Gloria es aquel
que pueda ser comprar dólares dada su capacidad de consumo pero no lo hace en
la medida que lo desea por algún tipo de legislación interna sobre la compra de
divisas.
La libertad de compra de divisa de cada
ciudadano debe tener mayor peso específico que cualquier Razón de Estado. El
egoísmo individual por encima del bien público.
No parece necesario señalar que el primer interesado y beneficiado en el mundo al aumentar la demanda y acopio de dólares será su creador. Y que la Razón de Estado, o interés colectivo detrás de los reclamos de apreciación del dolar en pos de la libertad individual de los ciudadanos latinoamericanos, está radicada muy al norte de estas costas.
.
Queda claro entonces que Gloria Alvarez es la embajadora
cultural del verde rúcula y la cotización de mercado, y lo termina de confirmar
su principal sponsor para su charla en Buenos Aires: el Banco Ciudad, que hasta hace dos años era presidido por quien negociara el Megacanje, ahora diputado nacional por el PRO, Federico Sturzzeneger.
Los lazos entre las élites financieras foráneas y propias quedan así
explicitados.
Nada nuevo bajo el sol....
Pero bajo nuestro sol....
Lo que si es nuevo, es que, lo que no conforma los
parámetros mínimos de un planteo intelectual decente para un debate acerca de
los gobiernos populares de América Latina, es en cambio, una pormenorizada y
casi taxativa descripción pedestre de la realidad de la gestión PRO y su
“eternización en el poder” de la Ciudad de Buenos Aires.
¿No construyó el PRO en la ciudad su base fuerte en la opinión pública porteña a través del desprecio y la generación de sospechas sobre todo aquello que parezca ideologizado, redistributivo, politizado o con tufillo popular? ¿No le habla Macri a instancias de Duran Barba a un White Collar enojado y también al “choripanero de Mataderos que no es sofisticado políticamente”? ¿No está procesado por escuchar ilegalmente a miembros de la comunidad judía? ¿No hay una legisladora PRO en la Ciudad que es una de las principales responsables de la tragedia de Cromagnon sin que a nadie se le mueva un músculo, aun cuando ese episodio le implosionó a Ibarra su gobierno y su carrera política? ¿No paga millones a famosos y renombrados para que apoyen su espacio político y salgan a caminar los barrios con los personajes menos conocidos de su equipo?
¿Acaso toda la identidad política de Propuesta Republicana no es “no ser el FPV”?
¿Boggiano en Intratables, con esa pinta de duende irlandés
aferrado a su olla de dólares, no dice exactamente lo mismo que Mauricio Macri,
acerca del gobierno, de la historia, del tamaño del Estado y lo que la función
estatal debe orientar? ¿Lo mismo que Espert, Sturzenegger y Melconian? ¿No da
para sospechar un poco que dicen lo mismo porque trabajan esencialmente para
los mismos jefes que tiene Mauricio offshore?
¿Hablar de una clase minoritaria que “mantiene” a una mayoría de vagos que
igual no necesitan, no es defender la concentración de la riqueza que escaló al
alarmante número de 50-1?
La concentración de la riqueza deriva en la devaluación no del allmighty
dollar, sino del valor de tu trabajo y de tu valor como trabajador.
En cualquier sector, sea cuello blanco, cuello azul, o rojo, el valor de tu
trabajo y tu valor como laburante desaparecen. La flexibilización, la
precarización, la esclavización laboral son síntomas de cómo vas perdiendo tu
carácter digno, aunque tus capacidades y tu voluntad estén
intactas.
Agitan el miedo a la pérdida de la capacidad de compra, cuando todas
las políticas públicas del gobierno nacional han sido para incrementar el
consumo y el mercado interno y fomentar el empleo. Por eso Silvia Mercado, que
analiza política tan bien como se maquilla, sale a decir que el sueldo no vale
nada. Descaradamente agita el fantasma de una hiperinflación que
no encontramos.
Han vaticinado crisis que nunca sucedieron, han armado denuncias sin pruebas,
han azuzado y utilizado a la gente que los siente representativos y que
genuinamente se preocupa. Han hecho de la corrupción y la impunidad su pan de
cada día en el territorio. Los narcotraficantes duermen más seguros en los
lugares donde ellos gobiernan, son los que se enriquecen de manera
inexplicable, mientras pregonan que el sueldo no vale nada.
Han acusado al
gobierno nacional de dictatorial, de mentiroso, de manipular información, de
apretar periodistas, de sembrar el miedo, de apretar fiscales hasta matarlos, el odio, la grieta, la pobreza…
Pero es exactamente lo que han hecho y dicho ellos mismos los últimos ocho
años. El PRO y sus intelectuales mediáticos y gurúes espirituales, y otros dirigentes opositores que suelen plegarse a este
coro empobrecedor de su impronta pública, en la desesperación de aferrarse a
sus bancas.
¿no es el temor a la exclusión lo que todavía los cubre del oprobio público?
El temor a ser tachados de “K”, militonto o planero es lo que impulsa a miles de espectadores a
hacer la vista gorda, a pesar de saber con largueza que este candidato ni su
partido conforma tampoco sus expectativas y esperanzas de transparencia y transformacion.
¿Esta
falsa antinomia K- anti K no está sostenida por un aparato mediático que se
beneficia ampliamente con la transa de pautas y en muchos casos personajes del
ambiente mediático han obtenido millones a cambio de “ponerse la pechera” y
ocupar una banca en el congreso?
¿No sale Mauricio, todos los días, desnudo a comentar y fingir que participa del debate público mientras la mayoría porteña calla sobre muertes, incendios, derrumbes y represiones porque cierto sastre pícaro
y su secuaz ladrón de hamburguesas los han convencido, como a él, de que
señalar su desnudez los hace a ellos peronistas, brutos, sucios, corruptos o estúpidos?

Antes que nada Barby, otra vez un gran artículo. De lectura imprescindible sin dudas. Creo que es culpa del "populisssmo" que una bonita niña como Crazy Glorita se ponga el sayo de cientista social y no se dedicase como hace 20 años a fungir como VJ de MTv latino al lado de Ruth, de Lacroix, de Berta (?) lo cual a nadie le parecería extraño. Por otro lado algo es cierto: hay un populismo (a los mejor deberíamo hablar de gentismo) a la diestra como el del PRO que apela justamente a convertirse en esa derecha dicharachera que antes que Kici descartó las corbatas, apeló a los nombres propios y a la idea de venir "a colaborar" desde el sector privado (porque son tipos que están hechos y no vienen vivir a costillas del estado). Es un discurso tan peligroso y manipulador como efectivo y digerible en pocos bocados, producto en definitiva de la "deuda" que nos debemos como país al no contar con un "partido de derechas" (ya que, primero por el Partido Militar, segundo por el travestismo de los partidos con vocación mayoritaria, al tener quien realizara el disciplinamiento del cuerpo social, su inexistencia estaba justificada). Por esto hoy no tenés lugar para los López Murphy, los "Ingeniero" Alsogaray, los Krieger Vasena; te basta con los Mauricios, los Conejas, las Mariús... y del mismo, sucede con la intelectualidad, donde les dejamos de dar bola a los Massot o a Los Rosendos, para permitirnos que venga Gloryland y nos explique el liberalismo con mis apuntes de Economía del CBC de Drago.
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